De Madrid al cielo...
En los escarpados perdaños hacia el cielo del éxito siempre hay un líquido resbaladizo que nos pone difícil avanzar, pero si nos caemos hay que volver a intentarlo aún a sabiendas de que la escalera, como la torre de Babel, no llega hasta arriba. La meta es el camino, dijo Ghandi. Es la salvación querer salvarnos, canto Salinas. Lo que da verdadero sentido al encuentro es la búsqueda, escribió Saramago. ¿Hay mejor lugar que Madrid para iniciar ese viaje hacia lo alto que en realidad es un viaje hacia nuestro propio corazón? No lo creo...
Foto: Ángel de Antonio
Texto: Alberto Lardiés
